Good Contents Are Everywhere, But Here, We Deliver The Best of The Best.Please Hold on!
Your address will show here +01 (414) 230 - 5550
Campeonatos

Ha comenzado a disputarse el Mundial Femenino de Ajedrez en Teherán (Irán), descafeinado y rodeado de polémica (http://tehran2017.fide.com/)

La actual campeona del Mundo, la china YIFÁN HOU se ha negado a jugar debido al formato impuesto por la Federación Internacional para este campeonato: las eliminatorias a dos partidas entre todas las participantes, incluyéndola a ella.

La vigente campeona del mundo defiende que el Mundial Femenino debe tener el mismo formato y las mismas reglas que el Campeonato del mundo absoluto, es decir, un torneo de candidatos previo en el que vencedor reta al vigente campeón en un duelo largo a varias partidas (como ocurrió entre Karjakin y Carlsen). Ante la negativa de la Federación Internacional, Yifan Hou ha renunciado a defender su título. En el pasado Campeonato de Gibraltar, Yifán Hou se dejó ganar en la última ronda en protesta contra los organizadores, ya que sospechaba que los emparejamientos habían sido manipulados para que ella se enfrentase a 7 mujeres y sólo a 3 hombres, cuando la mayoría de participantes eran masculinos.

Además, la anterior campeona del Mundo, la ucraniana MARÍA MUZYCHUK, junto con otras jugadoras, como la campeona argentina y la estadounidense, también se han negado a jugar, pero por otros motivos: la obligación impuesta por Irán a todas las jugadoras para disputen las partidas vistiendo velo.

Recordemos que en Irán, el ajedrez estuvo prohibido hasta finales del siglo XX, cuando el ayatolá Jomeini sentenció que “El ajedrez es un juego diabólico que perturba la mente de quienes lo practican” provocando el exilio de los jugadores que había en el país. Hoy, con gran esfuerzo, las jugadoras iraníes son unánimemente alabadas por su labor y por el fomento del ajedrez, como la campeona de ese país, la Gran Maestra de 19 años SARA KHADEM (en la foto), que ha pedido que se acuda a jugar a su país en apoyo al ajedrez femenino en Irán.

Como se concluyó en el I Congreso Internacional por la Igualdad de las Mujeres en el Ajedrez, celebrado en 2016 en Vitoria, una educación igualitaria entre niños y niñas es la máxima prioridad para conseguir esa igualdad. Pero también desde las Federaciones nacionales e internacionales es indispensable que se hagan esfuerzos para que rijan las mismas reglas, independientemente de que un campeonato de ajedrez lo jueguen hombres o mujeres, para que en un futuro, esperemos que no muy lejano, no estemos diferenciando entre Campeonatos masculinos y femeninos y hablemos solamente de Campeonatos absolutos, en los que, por qué no, podamos ver una final entre un Carlsen y una Yifán Hou.

Pedro M. Vicente (Profesor de ajedrez)

0

Escuela

“Nacer africano es ser un marginado en el mundo. Nacer en Uganda es ser un marginado en África. Nacer en Katwe es ser un marginado en Uganda. Nacer niña es ser una marginada en Katwe”.

Phiona Mutesi nació y creció en el horrible arrabal de Katwe, en Kampala (Uganda). Huérfana a los 3 años (su padre murió de SIDA) y durmiendo en la calle junto a su madre y hermanos, su destino parecía escrito para una niña pobre entre los pobres, donde la muerte, el VIH y la prostitución es la realidad más cercana. Una día cualquiera, buscando por las calles entre la basura algo que comer junto a su hermano conocieron a Robert Katende, un misionero que lanzaba a los niños de la calle un anzuelo con cebo muy simple: un plato diario de comida a cambio de acudir a aprender a jugar al ajedrez.

Phiona confiesa que tanto a ella, como a su hermano y a los demás niños, el ajedrez no les importaba nada en un principio. Lo esencial era la supervivencia. Cada día acudían a por su ración de comida que recibían después de mover unas piezas sobre un tablero. Poco a poco Phiona fue destacando entre los demás. Recuerda que el día que equiparó la necesidad de tener su plato de comida diario con el interés por jugar al ajedrez fue cuando ganó a un chico por vez primera. Y desde ese momento, lo único que quería era seguir derrotándolos.

Pronto se formó un equipo de niños del arrabal de Katwe. El hecho de poder competir contra otros niños de fuera de ese infierno, ver otras realidades, ser tratados en igualdad de condiciones ya era una victoria. Y además, ganaron las partidas sobre el tablero. Phiona fue jugando cada vez más, estudiando y ganando a rivales mucho mayores que ella y con sólo 11 años de edad, se proclamó campeona nacional sub-20 del país.

En 2010 representó a Uganda en las Olimpiadas que se celebraron en Rusia. Era la primera vez que veía un aeropuerto, un avión, un hotel, comida a su disposición cuando tenía hambre, una cama con sábanas… El resultado es lo de menos. Ahora Phiona duerme junto a su familia en su nueva casa y destina parte de los beneficios que le reporta el libro de Tim Crothers y la película estrenada sobre su vida “La Reina de Katwe” a escuelas de ajedrez para niños.

El ajedrez enseña a los niños a evaluar, a pensar en soluciones antes de que el problema se presente, a tomar decisiones lógicas frente a una situación, a planificar, a no darse nunca por vencidos, a respetar al rival y a exigir ser respetado, a aprender del error y a responsabilizarse de los que uno comete, aparte de acrecentar la autoestima. Y si estos son aspectos importantes que un niño debe aprender en cualquier lugar del mundo, en el arrabal de Katwe es una cuestión de supervivencia.

Benjamin Franklin dijo que la vida se parecía al ajedrez. Boris Spassky que el ajedrez era como la vida. Un proverbio chino señala que el ajedrez se asemeja en todo a una vida… Bobby Fischer, simplemente sentenció, como si hubiera conocido la historia de Phiona: “El ajedrez es la vida”

Aquí podéis ver un breve documental que cuenta su historia.

https://vimeo.com/66265058

Pedro M Vicente, profesor de ajedrez

0

Historia

La primera crónica de 2017 se la queremos dedicar a Víktor Korchnoi, Gran Maestro de Ajedrez fallecido este año después de una vida que parece surgida de una novela de John le Carré.

Después de haber sobrevivido al sitio nazi de Leningrado y convertirse en Gran Maestro de Ajedrez en la URSS, aprovechó un campeonato disputado en Holanda en 1976 para desertar y pedir asilo político, y convertirse así, en el enemigo público nº 1 para la Unión Soviética. Máxime cuando 2 años después, ganó el torneo de candidatos y disputó en 1978 el título mundial al mismísimo Anatoli Karpov, el símbolo y orgullo de la URSS. Un campeonato disputado en la Filipinas del dictador Ferdinand Marcos, digno de una novela de ficción:

1. La delegación soviética exigió que Korchnoi jugase con una bandera blanca que indicase “Apátrida”. Korchnoi respondió que jugaría con una bandera blanca, pero con la inscripción “Yo me escapé”. El árbitro decidió que no hubiese ninguna bandera sobre la mesa…

2. La delegación soviética contrató al parapsicólogo Vladímir Zújar, que sentado entre el público, tenía la función de interferir en los pensamientos de Korchnoi durante las partidas. La delegación de Korchnoi sentó en la misma fila que el parapsicólogo, vestidos de color naranja, a dos miembros de la secta Ananda Marga que estaban a la espera de juicio por intento de asesinato. El árbitro, después de varias partidas, terminó expulsando a los 3 individuos.

3. Korchnoi jugó todas las partidas con unas gafas de sol de espejo, para poner nervioso a Karpov y no cruzar su mirada con la del parapsicólogo…

4. Documentos desclasificados por el Kremlin han demostrado que había hasta 18 agentes de la KGB infiltrados con órdenes de asesinar a Korchnoi si las cosas no iban bien para Karpov en aquel campeonato.

5. Víktor Korchnoi pidió jugar sentado en una silla propia… la delegación soviética exigió revisarla minuciosamente y pasarla por Rayos X, para descartar cualquier dispositivo oculto.

6. Durante una partida, un camarero llevó a Karpov un yogurt… la delegación de Korchnoi protestó indicando que se estaban transmitiendo a Karpov mensajes secretos dependiendo de la forma, sabor y color de los yogures… El árbitro decidió que a partir de ese momento, todos los yogures que Karpov recibiese durante el campeonato tuviesen la misma forma, color y sabor…

7. El equipo soviético, se encargó de cortar cualquier tipo de comunicación con la mujer de Korchnoi y con su hijo, aún en la Unión Soviética y al que encarceló por negarse a realizar el servicio militar. El equipo de Korchnoi se encargó de correr el rumor de que el padre de Karpov había fallecido durante una partida… (las comunicaciones internacionales no eran tan rápidas en aquellos años…)

Finalmente Karpov se hizo con la corona, sin haber estrechado la mano de su oponente en ningún momento en ninguna de las partidas, una “ley no escrita” en el ajedrez, en un año en el que una joven promesa llamada Gary Kasparov, de apenas 15 años de edad, comenzaba a deslumbrar con su ajedrez en la URSS.

Korchnoi es uno de mejores ejemplos de longevidad vital y ajedrecística. Siguió jugando y compitiendo hasta el último día de su vida, con 85 años, contra grandes maestros, contra niños, haciendo simultáneas… Dicen que aunque estuviese en una silla de ruedas, sin apenas poder moverse, con el corazón funcionando con un marcapasos, habiendo perdido el oído y tras 2 derrames cerebrales, aún abría enormemente sus ojos y se emocionaba cuando veía delante de él un tablero de ajedrez.

Adjuntamos un vídeo de una partida simultánea y un magnífico triunfo sobre Bobby Fischer

https://www.youtube.com/watch?v=uR6leN8DXKI

http://elpais.com/elpais/2016/08/18/media/1471534004_529203.html

0

Campeonatos

Penúltima partida del Mundial. Karjakin, jugando su última partida con piezas blancas abrió con e4, derivando nuevamente, en una Apertura española. Carlsen con negras evitó la línea más conservadora de esta apertura, la variante berlinesa, que lleva a posiciones cerradas y poco ambiciosas (un “muro de Berlín”) y que da a las piezas negras bastantes posibilidades de empatar (que no de ganar).

En cambio, Carlsen se lanzó al ataque, abriendo líneas y sobre todo, rompiendo el centro del tablero con su movimiento 19, como un lanzamiento contra una una configuración de bolos, llevando la partida a una posición compleja y favorable en la que Karjakin otra vez tenía que calcular mucho para encontrar la defensa adecuada. Y como ha sucedido en otras partidas,la encontró, consiguiendo llevar la partida a un final de tablas por jaque perpetuo (repetición indefinida de jaques sin que el otro jugador los pueda evitar. El jugador que da jaque, puede reclamar las tablas) y dejando el marcador en 5,5 – 5,5.

Sólo queda una partida, una única bola de partido para ambos, para ser proclamado campeón del mundo de ajedrez. En caso de empate en la última se jugarían una serie de partidas rápidas , una especie de tie break, una ruleta rusa en la que todo puede pasar, partidas en la que priman más los reflejos y la rapidez mental que las preparaciones estratégicas. Adjunto un vídeo de minuto y medio para ver la intensidad de este tipo de partidas. La mano (y la mente) es más rápida que el ojo.

https://www.youtube.com/watch?v=GL-uWmw4YMA

0